Adquirir un consultorio en planos o preventa no es solo una decisión financiera inteligente, sino una necesidad estratégica para garantizar el éxito de la clínica.
A continuación, analizamos las ventajas clave de ingresar en la fase de preventa de un proyecto de usos mixtos.
1. Personalización de preinstalaciones clínicas (Ahorro masivo)
La mayor ventaja de la preventa es la capacidad de coordinar con los ingenieros de la constructora antes de que se vierta el hormigón. Un sillón dental requiere conexiones de agua, desagüe de alta succión, electricidad y aire comprimido que van empotradas en el suelo.
En planos: Puedes definir la ubicación exacta de tu sillón para que las tuberías queden integradas en la losa estructural.
En obra terminada: Si compras un espacio listo, te verás obligado a romper el piso y picar paredes, costándote miles de dólares adicionales en remodelaciones.
2. Financiamiento directo sin intereses
Adquirir el consultorio durante la etapa de construcción te permite acceder al financiamiento directo con la constructora. En lugar de descapitalizarte o amarrarte a un crédito bancario con altos intereses, fraccionas el valor de la entrada o el total del inmueble en cuotas fijas mensuales a lo largo de la obra, manteniendo la liquidez de tu negocio.
3. Captura de plusvalía y congelamiento de precio
Al firmar en la fase inicial del proyecto, aseguras el precio de lista más bajo por metro cuadrado. Conforme el edificio avanza en su construcción en zonas de alta conectividad, el inmueble gana valor de mercado de forma automática. Para cuando te entreguen las llaves, tu consultorio valdrá entre un 12% y un 15% más de lo que invertiste.